Carena Cadi Pedraforca

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sábado, 2 de agosto de 2014

GR11, 2º Etapa: De Llançà a Espolla

GR 11: LLançà-Vilamañiscle-St Quirze de Colera-Mas Pils-Espolla (16 de Julio de 2014)

Datos técnicos: 24 km, 750 m de desnivel positivo, 7 h de marcha con paradas.

En este caso he tenido que realizar la etapa en solitario, con retraso y en una época nada recomendable por el intenso calor. Invierno y sobre todo primavera son fechas óptimas por climatología y paisaje. 
Afortunadamente se puede realizar con transporte público, tomando el primer tren dirección a Portbou, que me ha dejado en la estación de Llançà a las 8:42 y volviendo tomando un único autobús que te recoge en Espolla a las 15:50 y te deja en Figueras, al lado de la estación de tren. Dado que apenas se dispone de poco más de 6 h efectivas de marcha hay que ir rápido y no entretenerse en las comidas, ya que son unos 23 Km con tres subidas que totalizan 750 m de desnivel positivo. Conviene llevar agua en abundancia ya que apenas hay fuentes en el camino. 
Tras dejar la estación del tren se sigue unos metros el lecho seco del río y se toma una pista, en ocasiones cementada, que pasa por debajo de las vías y asciende hacie el Coll de les Portes, entre viñedos abandonados por la plaga de la filoxera y que ahora se empiezan a recuperar, olivos abandonados, algunos alcornoques y pinos. La vegetación es típicamente mediterránea, con predominio de matorrales: romeros, perelloners, retamas, jaras y cantuesos. El paisaje me recuerda bastante a Extremadura, concretamente la zona de Monfragüe. Es un auténtico paraíso para el alcaudón común (Lanius senator), del que veré numeroso ejemplares a lo largo del camino. Esta también repleto de mariposas de casi una única especie del género Satirydae.  


Mirando hacia atrás el Coll del Perer desde donde bajamos en la 1º etapa

Bosque y matorral mediterráneos

LLançà y bahía del Port de la Selva

¿Extremadura en Cataluña?

Satirydae spp.

Alcaudón común (Lanius senator)

Seguimos por la pista que inicia el descenso hacia Sant Silvestre de la Valleta, con el horroroso añadido de plantaciones ocasionales de eucaliptos y pinos de Monterrey (Pinus radiata). Enseguida vemos al fondo la preciosa ermita, en un lugar idílico, con un par de parejas de oropéndolas (Oriolus oriolus) en los chopos del fondo del vallecito y una pequeña fuente justo antes de llegar a la ermita, aunque con un escasísimo caudal. Si queremos reponer el preciado líquido deberemos seguir la pista. Si no podemos atajar hasta la ermita, que merece la pena ser visitada y luego un atajo nos reconducirá a la pista por la que sigue el GR 11. 

Sant Silvestre de la Valleta. Arriba se aprecia la pista del GR 11 
y debajo el atajo que baja a la ermita



Detalle del ábside

Tras un empinado atajo marcado con las marcas de GR retomamos la pista que asciende suavemente hacia el Coll de la Serra, dejando a la derecha el abandonado Mas Gonter. Al fondo la sierra de L'Albera. Es de las pocas zonas con algo de sombra. 

Subiendo por la pista hacia el coll de la Serra

Mas Gonter

Enseguida vemos la localidad de Villamañiscle, a cuya entrada hay una fuente de la que se nutre los vecinos. Vale la pena reponer nuestras existencias de agua, porque no hallaremos fuentes hasta cerca de els Vilars. 

Vilamañiscle

Casco urbano de Vilamañiscle

Avión común (Delichun urbicum)

A la salida del pueblo podemos ver muy bien el Coll de la Plaja, encima de Sant Quirze de Colera y al fondo las Alberes. Y también donde acabará nuestra etapa, en el Vilars, al pie de dos pequeña montañas gemelas  (el Castellar Petit y el Castellar Gran). A partir de ahora y hasta Sant Quirze de Colera todo es pista asfaltada, muy pesada y monótona. 

Las Alberes y delante el Coll de la Plaja (pista)

Els Castellars d'Espolla

A pesar del calor, casi siempre hay algo interesante que fotografiar...

Tras dejar el Mas Mallol a la derecha llegamos al convento de Sant Quirze de Colera, también en fase de reconstrucción. Tiene a su lado una pequeña ermita (Sta María de Colera) y detrás un restaurante, curioso por lo apartado e inhóspito del lugar. Teóricamente hay una fuente, pero no tuve tiempo de buscarla. 
Sant Quirze de Colera es un antiquísimo convento, de orígenes confusos, y data de los siglos VIII-IX, entrando en decadencia a partir del siglo XV. Tiene claustro, una torre de defensa y un pequeño palacio. 

Mas Mallol

Ermita de Santa María de Colera y convento de Sant Quirze de Colera

Palacio del convento

Anexos del convento

Rápidamente y con las horas de más intensa insolación empiezo a subir al coll de la Plaja, por una empinada pista de tierra con una pendiente constante del 15-20%, aunque puede atajarse por un sendero que conduce hasta la mitad del ascenso. Creo que no vale la pena. Me sorprende encontrar muchos arbustos de endrino (Prunus spinosa) en un ambiente tan árido y mediterráneo, con los frutos totalmente maduros en tan temprana época. A lo mejor el pacharán es más bueno, como los melocotones o los melones de secano. 
Los perelloners (Pyrus spinosa) están cargados de frutos. Conviene explicar que este arbusto es un pariente muy cercano del peral cultivado (Pyrus communis). Vive en Catalunya por debajo de los 1000 metros y en castellano se llama piruétano. Existen otras dos especies de Pyrus en la Península ibérica: el peretero (Pyrus cordata), que vive en Galicia, Navarra y norte de Portugal en bosques húmedos y otra especie de piruétano (Pyrus bourgeana) que vive en el centro y cuadrante suroeste peninsular. 

Sant Quirze de Colera ascendiendo al Coll de la Plaja

Puig Bonic desde el collado (pico bonito)

El mas Pils y al fondo las Alberes. En primer término endrinos.

Perelloner en fruto

Tras descender  por la pista hacia el Mas Pils se vuelve a tomar la carretera asfaltada que nos lleva a Espolla, con un tórrido sol de frente. Podemos ahorrarnos medio Km de carretera si nos desviamos hacia la izquierda y tomamos un sendero paralelo a la orilla del río, mucho más agradable que el asfalto. El camino se hace largo y pesado hasta el desvío a els Vilars, donde un buen samaritano ha dejado botellas con agua para los caminantes. Me bebo medio litro de un trago. Poco más adelante hay una magnífica fuente y tras un breve trayecto llegamos a Espolla, adonde llego a las 15:40, con el tiempo justo de coger el autobús que me dejará en Figueres a las 16:30. Por eso hay tan pocas fotos de esta parte de la etapa. Afortunadamente el tren de las 16:28 sale con retraso de 5 minutos y lo puedo coger. Eso sí con el pie izquierdo lleno de ampollas porque no sabía que había tanto asfalto y la bota ligera que llevaba tiene una suela muy delgada. Os aconsejo una buena bota que os aísle del duro y tórrido asfalto. 

Mas Pils

Puig Bonic y a su derecha (el collado aún más a derecha) el Coll de la Plaja.
Se aprecia el sendero que bordea el rio y que vale la pena seguir 

Viejos alcornoques por la carretera

Atras dejamos las Alberes y el Mas Corbera

Camino de els Vilars la abundante fuente de Cadecàs

Espolla, final de trayecto, corriendo para que no se me escape el autobús...


Enlaces a la etapa anterior/siguiente: 

1º Etapa: Del Cap de Creus a LLançà: http://elgr11dejosemi.blogspot.com.es/2014/08/1-etapa-del-cap-de-creus-llanca.html

3º Etapa: De Espolla a La Jonquera: http://elgr11dejosemi.blogspot.com.es/2014/08/3-etapa-de-espolla-la-jonquera.html


Enlace a las mejores imágenes del GR11 e Índice de etapas: Pinchar aquí. 


GR11, 1º Etapa: Del Cap de Creus a LLançà

GR 11: Cap de Creus-Port de la Selva-Sant Pere de Rodes-Llançà (25-Septiembre 2011)

Datos técnicos: 21 km, 1.100 m de desnivel positivo, 8h y 30 minutos de marcha con paradas.

Como podeís comprobar empezamos el GR 11 con una etapa más larga de lo habitual, puesto que los todavía largos días de Septiembre permiten caminar perfectamente en jornadas de 7-8 horas. En general está será la tónica: en jornadas de un día hacer una etapa y media y en salidas de dos días hacer tres etapas. 
Hemos quedado un grupo bastante numeroso con lo que casi hemos llenado un autocar. Poco a poco las cifras irán bajando. Tras quedar a las 5:00 llegamos al Faro del Cap de Creus sobre las 7:00, para contemplar una brumosa salida del sol. Más adelante nos acordaremos de estas nubes porque el calor fué sofocante a partir de media mañana. Una placa refleja la unión entre los dos cabos extremos peninsulares (Fisterra y Cap de Creus) en sentido este-oeste.


Panorámica desde el faro del Cap de Creus

Isla de la Massa d'Oros

Placa de los cabos de Oeste (Fisterra) a Este (Creus)

Los pioneros del GR 11

El camino evita la pista asfaltada por la que transcurre teóricamente el GR 11 en muchos mapas. Es por ello un camino estrecho y poco transitado, aunque bastante bien marcado. Transcurre entre roquedos singulares, frecuentemente con formas de seres antediluvianos, matorrales y árboles torturados por el viento, moldeados por la conocida tramontana, viento del norte muy habitual en esta zona. Se cuenta que enloquece a sus habitantes, cosa que no es de extrañar. En la vecina Portbou las rachas de 180-200 Km/h son más que habituales, pero en el país ya se han adaptado y nunca he oído accidentes o desgracias. Difícil es que te caiga un árbol encima, ya que quedan pocos y sus raíces están firmemente asentadas en el roquedo. A la altura del Puig Pelegrí se toma ya una pista que se dirige hacia el oeste en dirección al Port de la Selva. 


Cala Jugadora

Evitando la carretera

Frutos del ginebró, en castelano enebro. Con ellos se hace la ginebra.

El camino es poco marcado, como puede apreciarse

Fantásticas figuras de piedra esculpidas por siglos de tramontana

Seguimos evitando el asfalto

Algún mas (casa) abandonado en el camino

Algunos rincones están menos azotados por el viento

Sabina torturada por el viento

 Sobre las 10 paramos en una de las escasas sombras para reponer fuerzas. Pasado el Puig de n'Amat el camino evita de nuevo la pista que baja a la cala Tavallera, que es el camino oficial del GR 11 en los mapas y se convierte en un sendero, mucho mas atractivo, que evita el descenso a la cala y atraviesa la riera de cala Tavallera.


Reponiendo fuerzas en una de las pocas sombras


Retomando el camino con más energia

Curioso poste...

Atravesando la riera de cala Tavallera

Raíces y texturas, que como vereís me encantan...

Camino de Sant Baldiri


Justo antes de San Baldiri se retoma la pista y aquí hay que evitar seguir hacia el mas d'en Paltré, ya que el desvío hacia San Baldiri cuesta de ver, al ser un descenso más pronunciado. Las chumberas estaban atiborradas de frutos, aunque en Catalunya no es tradicional consumirlos como en Andalucía, por ejemplo. Antiguos bancales nos recuerdan que antaño estas tierras estaban mucho más pobladas y algunas jaças (barracas cilíndricas de pastores) nos recuerdan actividades hoy casi abandonadas. Una cosa curiosa es la manera de construirlas. Con tierra se realiza el interior. Luego se van colocando las piedras sin ningún tipo de argamasa. Así es como se consigue realizar la bóveda del techo. A continuación se retira la tierra y queda finalizada la jaça. Es tradición colocar tierra encima y plantar lirios, que impermeabilizan el techo y en primavera les dan un bonito aspecto. Y todo con los materiales de que se dispone in situ. Una pequeña maravilla de nuestros pastores y agricultores. 


Sant Baldiri

Coloridas chumberas

Feixas (bancales) abandonadas

Jaça de pastores

Tras superar un pequeño colladito volvemos a ver el mar y empieza un suave descenso hacia el Port de la Selva, antiguo pueblo de pescadores que hoy vive del turismo. Pequeñas calas, como la cala Tamariua, quedan por debajo del sendero, invitando a un refrescante chapuzón. La panorámica es magnífica, con Portbou al fondo. Tras una reparadora cerveza en una de sus terrazas nos espera lo peor de la jornada: ascender 500 metros en pleno mediodía hasta St. Pere de Rodes por un atajo que evita la carretera, como se aprecia perfectamente en la fotografía. 

Ya vemos la punta de la Creu y la bahía del Port de la Selva

Cala Tamariua

Joven de gaviota argéntea (Larus argentatus)

Panorámica de la bahia del Port de la Selva. Al fondo Portbou

Subida a St. Pere de Rodes


Recordando que aún estamos en el Mediterráneo

El ascenso es duro por el desnivel y la pendiente, pero sobre todo por el sofocante calor. Sólo las magníficas vistas de la Bahía del Port de la Selva dulcifican la ascensión. Afortunadamente al llegar al monasterio hay una zona muy agradable con una fuente y unos frondosos plátanos de sombra, que nos permiten comer y reposar merecidamente antes de acabar la jornada. 
Sant Pere de Rodes, monasterio benedictino fundado el siglo X, con un máximo esplendor los siglos XI y XII,  transmite una sensación de grandeza difícil de explicar y que no he visto en otros monasterios, a pesar de su aspecto bastante ruinoso. Ha estado abandonado desde el siglo XVIII y se empezó a reconstruir en 1934, por la Generalitat de la atea 2º República...Curioso es que la próspera iglesia católica deje arruinarse maravillas como ésta, mientras que se dedica a comprar y vender propiedades que ella misma ha escriturado...La explicación de esta extraña grandeza radica en el hecho de que bajo la cripta del altar mayor se hallaron un lote de relicarios del mismísimo San Pedro (de ahí el nombre del monasterio). 

Calurosa y dura subida a St. Pere de Rodes

Subiendo con Portbou a la izquierda y la bahía del Port de la Selva al fondo

Hace mucho, mucho calor...

Por fin, el gigantesco monasterio

¿Qué hacía este coloso en lugar tan apartado?

Refrescante fuente y sombra donde comeremos

Momentos de asueto tras la dura subida


St Pere de Rodes

St Pere de Rodes

St Pere de Rodes, con el deteriorado claustro debajo

Interior de una de las torres

Sólo queda recorrer la carena hasta la sierra de L'Estella por una pista, dejando atrás la imponente mole del monasterio y justo encima el castillo de Sant Salvador y la costa mediterránea con algunas brumas. Un confiado colirrojo tizón nos dejó inmortalizarlo hasta la saciedad, sin tener que utilizar el extremo del zoom de la compacta. 


Dejando el monasterio dirección LLançà

Cotxa fumada (Phoenicurus ochruros), en castellano colirrojo tizón


Al fondo el Port de la Selva y la punta de la Creu, de donde venimos

St. Pere de Rodes y arriba el Castillo de Sant Salvador

Acabamos esta 1º etapa tras carenear la Serra de Rodes y emprender un rápido descenso hacia el Coll del Perer, seguido de un buen sendero que nos conduce a LLançà, donde nos espera una reconfortante 2º cerveza y el autocar. Nos espera la siguiente etapa dentro de un mes, aproximadamente, ya en un Pirineo más axial. 

Última y suave ascensión del día

Bajando al coll del Perer

Descenso hasta Llançà por un marcado sendero


Enlaces a la etapa siguiente/anterior: 

2º etapa: De LLançà a Espolla: http://elgr11dejosemi.blogspot.com.es/2014/08/2-etapa-de-llanca-espolla.html



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